sábado, 17 de octubre de 2015

A punto de morir

Quien se haya encontrado en una situación de vida o muerte, podrá imaginarse de lo que me dispongo a hablar a continuación.

Cuando era un niño, con frecuencia solía irme a acampar con mi papá, por lo menos una vez al año. Acudíamos a diferentes lugares en cada ocasión, y el objetivo de nuestras travesías era vivir aventuras y estar en contacto con la naturaleza, dos de las características que han estado más presentes en mí desde que soy quien soy. En esta publicación, quiero platicar sobre una ocasión en particular, la cual recuerdo sin poder evitar que una sonrisa se brinque en mi rostro.

Cuando ocurrió éste suceso, yo tenía aproximadamente nueve años de edad. Recuerdo que mi papá y yo habíamos planeado todo un fin de semana para irnos a acampar a un cerro que estaba en el monte, a las afueras de la ciudad. Así pues, preparamos nuestras mochilas con todo lo que podríamos necesitar para nuestro viaje de aventura: cazuelas, comida enlatada, ropa, bolsas para dormir, encendedor, cuchillo, brújula, cantimploras con agua, etc. Llegó el día de nuestra partida y mi mamá nos condujo a las inmediaciones del cerro que queríamos explorar. Nos bajamos a un lado de la carretera y nos despedimos para vernos dos días después. Ahí fue donde comenzó nuestra aventura.

Empezamos a caminar a través de arbustos y árboles desérticos encaminándonos hacia las faldas de la mole de piedra que se erguía ante nosotros. Cuando alcanzamos las primeras pendientes del cerro, el andar se hizo un poco más difícil por los fardos que llevábamos. Fácilmente pasaron tres horas antes de que nos encontráramos en medio de nuestro camino un cactus grande y seco que estaba tirado y que estorbaba nuestro andar. Sin pensarlo dos veces, mi padre lo levantó con sus manos para arrojarlo hacia la izquierda y liberar así el camino que íbamos siguiendo. Poco sabíamos en ese momento, de la odisea que estábamos por vivir. De pronto, empezamos a ver muchos puntos de color negro que zumbaban ante nosotros. Sin comprender muy bien qué era lo que estaba sucediendo, empezamos a sentir numerosas punzadas por todo el cuerpo; y ese zumbar que no cesaba. ¡Abejas! Cientos de abejas habían abandonado su panal, que presumiblemente se encontraba en el cactus viejo que acababa de mover mi papá, y ahora se disponían a morir para defender su reino, no sin antes dejarnos un recuerdo bastante doloroso. Permanecimos unos segundos inmóviles, como tratando de comprender qué era lo que estaba sucediendo, cuando mi padre exclamó "¡Abejas! ¡Corre!". Sin pensarlo dos veces, soltamos nuestras respectivas mochilas y empezamos a correr montaña abajo. Recuerdo el sentimiento de pánico que invadió mis piernas y cómo mis lágrimas se salían de mis ojos mientras corría desesperadamente tratando de evadir a nuestros diminutos verdugos que no nos daban tregua. Entonces, divisé lo que me pareció ser una especie de madriguera entre la maleza, e instintivamente me escabullí hasta quedar completamente cubierto entre ramas, hojas y tierra. Mi padre, que observó mi acción, se escondió a la sombra de un árbol, mientras intentaba cubrirse con lo que pudo encontrar a su alrededor. A modo de disipar el aroma que desprende la piel humana, empezó a cubrirse todo con tierra: brazos, piernas, rostro, cuello.

De verdad, estimado lector o lectora, no puedo evitar reírme mientras escribo ésto.

Creo que duramos aproximadamente una hora ahí en el piso, mientras yo lloraba asustado y mi padre se "talqueaba" con tierra, mientras intentaba calmarme. Una vez que hubieron muerto todas las valientes abejas, resguardando su valioso reino, nos incorporamos algo débiles y cansados para ir a buscar nuestras mochilas. Las encontramos donde mismo y continuamos con nuestro andar. Horas más tarde, cerca del ocaso, llegamos a un lugar muy especial que nunca olvidaré. Era una especie de claro en la cima del cerro; no tenía vegetación alguna, pues era un suelo bastante arenoso, y además tenía un perímetro de piedras que lo separaba de todo lo demás. Parecía una señal el haber encontrado ese pequeño lugar en medio de la nada, así que decidimos acampar ahí.

Yo notaba que mi papá estaba algo cansado y me comentó que se sentía mareado. No obstante, logramos reunir las cosas necesarias para iniciar una fogata y calentar los alimentos. Me parece que mi padre no alcanzó a terminar su comida, cuando me comentó que se sentía sumamente agotado. A él definitivamente le habían picado más abejas que a mí. Cuando se dispuso a dormir, coloqué mi mano sobre su frente para determinar si tenía la temperatura alta y para mi sorpresa, estaba hirviendo. Recordé entonces que mi mamá nos había puesto en la mochila una cajita con pastillas para controlar la fiebre, así que tomé un par de éstas y se las dí antes de que se quedara dormido.

Antes de continuar con mi relato, quiero hacer una pausa para hacer conciencia sobre el panorama al que me estaba enfrentando en ese entonces. Muy bien, pues ya mencioné que apenas contaba nueve años de vida cuando estaba en esa situación; además de estar cansados por la larga caminata, nos habíamos enfrentado a un panal de abejas que nos picaron durante toda la tarde; mi padre estaba hirviendo en temperatura y había perdido el conocimiento; nos encontrábamos en medio de un cerro en el desierto; y no teníamos modo de comunicarnos con nadie (en ese tiempo no contábamos con teléfonos celulares como hoy en día).

Las horas que sucedieron aquel entonces, quedarán en mi memoria toda mi vida. Entre el miedo que me abrumaba y la fascinación de ver un cielo hermoso y vestido de estrellas, los polvos del sueño de Morfeo no surtieron efecto en mí. Durante las primeras horas alimenté la fogata con lo que encontré y observé el fuego, danzante y travieso que evocaba cierta paz en mi; pero una vez que se hubo agotado la leña, no me quedó más remedio que recostarme y contemplar la magnificencia del cosmos. Quienes vivimos imbuidos de la ciudad y la sociedad actual, pocas veces tenemos la oportunidad de presenciar un cielo tan hermoso y verdadero como cuando carecemos por completo de luces artificiales. Recuerdo que pasé varias horas (hasta la madrugada) simplemente atónito a la bóveda celeste y su mapa de estrellas. Es mucho más común ver estrellas fugaces bajo éstas circunstancias. De pronto, ocurrió algo de lo más peculiar; entró a la atmósfera terrestre lo que pareció ser un meteorito, pues era mucho más grande que una estrella fugaz común (además era de color rojizo); cruzó el firmamento de derecha a izquierda y se desvaneció en la lejanía. No podía creer lo que mis ojos acababan de presenciar. Varias horas transcurrieron antes de que pudiera conciliar el sueño.

A la mañana siguiente, nos despertamos muy temprano y mi papá se sentía algo cansado y enfermo todavía, por lo que decidimos que lo mejor sería emprender el camino de regreso a nuestra casa. Así pues, tomamos nuestras cosas (procurando llevar la basura con nosotros mismos, claro) y empezamos a bajar el cerro en búsqueda de la carretera. El descenso fue mucho más fácil, aunque nos perdimos brevemente. No obstante, luego de un par de horas logramos llegar a la carretera. Estuvimos un rato haciendo señas a los automovilistas para pedir que nos acercaran a la ciudad, hasta que por fin una camioneta nos hizo el favor de llevarnos. Así llegamos a la ciudad, donde tomamos un taxi, que nos llevó a nuestra casa.

Exhaustos y adoloridos, nuestra aventura había terminado. En otra ocasión, platicaré sobre otra de nuestras aventuras acampando.

¿Comentarios?

viernes, 16 de octubre de 2015

La traición.

Este es un fragmento de un guion que estoy escribiendo. Espero lo disfruten. Como siempre, los comentarios son siempre bienvenidos.



LA TRAICIÓN
EXT. DESIERTO - ATARDECER

En PRIMER PLANO. Un hombre de aproximadamente 40 años de edad yace en el piso desértico ante lo que parecen ser las faldas de una montaña. Entre la maleza que se encuentra a su alrededor se filtran los últimos rayos de sol del día. Su rostro muestra dolor y su respiración es agitada. Se puede escuchar el sonido de una pala cavando a unos metros de distancia.

TILT hacia abajo. El hombre se encuentra herido en el vientre por lo que parece ser una bala. Está sangrando mucho. Su indumentaria, que incluye botas de cuero, sugiere la idea de que es un vaquero. Su sombrero se encuentra a un metro de él, en el piso. Su nombre es EVERETH MARSHALL.

EVERETH MARSHALL:
Maldito seas, SENTENZA. Eres un
traidor y el infierno guardará un
lugar muy especial para tí.

PANEO. A unos metros de EVERETH se encuentra un hombre más joven que él, cavando en la tierra desesperadamente. No parece importarle lo que dice el herido. Un par de caballos se encuentran tranquilos a unos cuantos metros de donde están ellos.

Luego de unos instantes se escucha que la pala golpea algo que suena como madera. Se escucha cansado al hablar.

SENTENZA:
Bien, mi querido amigo... dentro de
muy poco tiempo ya no tendrás que
pensar más en mi. Estás acabado y
pronto morirás. Lo que digas ahora
ya no tiene importancia.

Se seca el sudor de la frente con un paño. Acto seguido remueve la tierra de alrededor de lo que parece ser un cofre. Con algo de trabajo, logra retirar el cofre del hoyo en el suelo.

EVERETH MARSHALL:
Ese oro está maldito, SENTENZA. ¿No
lo ves? ¡Mira en qué te ha
convertido! Yo confié en ti... para
deshacernos de él.

SENTENZA:
Lo único en lo que me ha convertido
este oro es en un hombre más rico,
EVERETH. Pero tu no vivirás para
verlo.

Mientras mucita las últimas palabras, debido al esfuerzo que emplea en arrastrar el cofre, toma la pala una vez más y se sienta en el piso. Trata de tomar la respiración una vez más. Después de unos segundos se incorpora nuevamente y toma una cantimplora que esta cerca del hoyo que hizo en la tierra. Se humedece las manos y se las lleva al pecho y a la cara para tratar de refrescarse. Sorbe unos tragos y luego le arroja la cantimplora al convaleciente de EVERETH.

SENTENZA:
Toma, la vas a necesitar.

EVERETH no presta atención a la cantimplora. Mira ferozmente a su verdugo y mientras sigue perdiendo sangre le dice, tosiendo:

EVERETH MARSHALL:
Ese oro lo enterró el mismo diablo,
SENTENZA. Nadie ha vivido lo
suficiente para hacerse una vida
con él. Si te lo llevas morirás
como muchos antes lo han hecho. ¿Ya
olvidaste lo que le sucedió a tu
hermano?

SENTENZA:
Mi hermano era un imbécil y era
débil. Yo planeo irme a Nueva
Orleans, lejos de aquí y empezar
una vida nueva, donde nadie me
conozca.

EVERETH MARSHALL:
No sabes lo que dices. Nunca
llegarás ahí. Pero estás muy ciego
para verlo ahora.

SENTENZA:
Lo que digas no cambia las cosas.

SENTENZA toma el cofre y con algo de esfuerzo logra subirlo y asegurarlo al lomo de uno de los caballos. Monta con agilidad el otro y regresa brevemente a donde yace el moribundo EVERETH. Lo contempla por unos momentos en sus últimos instantes de vida y sin emitir palabra alguna, hace un gesto de reverencia con su sombrero y emprende marcha hacia el este, perdiéndose en la lejanía.

EVERETH, al cabo de unos minutos exhala su último aliento, perdiendo la vida con el último rayo del sol.

martes, 6 de octubre de 2015

La princesa del castillo en espiral

Eran días oscuros y con mucho viento. Interminables nubes sombrías se cernían sobre todo el firmamento, como queriendo impedir el paso de la luz del sol sobre las tierras de aquel reino. El castillo se erguía alto e imponente, subiendo en forma de espiral a las orillas de un acantilado que colindaba con un mar frio y tempestivo. Las piedras con las que estaba construida la ciudadela eran de un color algo amarillento, salpicado con matices verdes debido al moho que se esparcía por todo el lugar.

Ya estaba avanzada la noche, cuando se presentó a las puertas del castillo un viajero que caminaba encorvado por el viento que lo sometía; iba aferrándose a su sombrero y a un bastón viejo de madera. Luego de pedir asilo a los guardias que se encontraban cuidando la enorme y pesada puerta de la entrada, éstos le concedieron el paso sin emitir palabra alguna. Así, el caminante se adentró a las murallas que se elevaban hacia lo alto en forma de espiral para continuar con su destino. De no ser por las tenues luces que se filtraban por algunas de las ventanas de los edificios, el lugar hubiera parecido estar completamente desierto, pues el silencio gobernaba en aquellos callejones y pasadizos; salvo por el viento que surcaba entre las cornisas de las construcciones. Pese a que el viajero era un hombre joven, su semblante denotaba cansancio y una mirada perdida.

Continuó su trayecto por las calles de la ciudadela, con su andar cansado pero constante. Pasó de largo por las tavernas y las casas de huéspedes, que no parecían estar muy activas; siempre subiendo y arrastrando los pies con su paso. Varias horas pasaron antes de que llegara a la cumbre del palacio. Ahí se encontraba un jardín algo descuidado, sin embargo, daba la impresión de haber sido un lugar hermoso, tiempo atrás. Hortensias y Orquideas marchitas abundaban a los lados de los andadores de la floresta. En el centro del jardín se hallaba un árbol de flor de cerezo, cuyas hojas y flores yacían esparcidas por el piso. Existía cierta belleza singular en la soledad de aquel lugar. El caminante se detuvo y permaneció unos instantes perplejo, admirando la melancolía que emanaba de aquel árbol solitario. Por un momento recordó, de alguna manera, lugares que no había conocido jamás, e historias que no había vivido; conmovido y maravillado por ese extraño sentimiento, tomó marcha una vez más hacia la sala principal que se encontraba al pasar por el jardín. La puerta de la sala principal estaba custodiada por dos guardias, que parecieron no prestar atención al individuo más que para abrirle la puerta del lugar.

Momentos antes de dar el primer paso dentro del recinto, el caminante sintió un palpitar más fuerte en su corazón. Vaciló por un momento, pero luego tomó seguridad y se decidió a entrar. El lugar estaba iluminado por unas cuantas velas que emitían una luz cálida y tenue que dibujaba largas sombras con los pilares que se erguían a lo largo de la sala. Luego de avanzar unos cuantos pasos por el lugar, el viajero elevó su mirada, retirando su sombrero; entonces la vió. Sobre un trono de piedra que se encontraba en el centro, estaba sentada, con las piernas cruzadas, una doncella de cabellos rojos como el fuego y piel blanca como la nieve, un contraste hermoso y sublime que lo hizo recordar los rosales cuando es invierno; el gesto de su rostro mostraba una mueca de aburrimiento. Las pupilas del viajero parecieron dilatarse al presenciar la belleza de aquella misteriosa doncella. Ella, cuando lo vió acercarse, fijó su mirada en el cansado caminante mientras éste se postraba frente al trono, haciendo un acto de reverencia.

- Buenas noches, caminante ¿Quién eres tú y qué te trae a éstas horas a este recinto? - Preguntó la doncella.

- Muy buenas noches y muy frías, además. - Replicó el viajero. - Oh, doncella de los cabellos rojos, soy un pobre viajero que viene desde muy lejos. He olvidado mi nombre hace ya muchos años. He andado por todo el mundo y he visto muchas tierras lejanas y toda clase de lugares y personas. Desde hace mucho tiempo he estado buscando una cerradura. - Continuó el hombre.

- ¿Una cerradura? - Inquirió algo exaltada la doncella. - ¿Qué clase de cerradura y por qué vienes desde tan lejos buscando tal cosa?

- Verás, princesa, la cerradura que busco no es una cerradura cualquiera. Cuando apenas era un niño, llamó a la puerta de la granja donde yo vivía un viejo mago que venía pidiendo un poco de agua y comida para continuar con su viaje. Platicamos durante varias horas y le conté de mi sueño de viajar por el mundo, conocer tierras lejanas y vivir aventuras. Una vez que el mago hubo terminado de comer, sacó de su fardo una pequeña llave, la cual me regaló en muestra de agradecimiento. - Respondió el viajero mientras sacaba de su pecho, una pequeña llave que colgaba de un cordón de cuero.

- Entonces, el mago me dijo que algún día tendría que emprender un viaje para encontrar la cerradura que se abre con la llave que yo porto, y que con eso encontraría una grata sorpresa. He pasado ya varios años de mi vida en la búsqueda de dicha cerradura, pero no la he encontrado aún. Hoy me presento ante tí, preciosa princesa del castillo en espiral, con la esperanza de poder esa cerradura encontrar. - Continuó el viajero.

Al momento de decir las últimas palabras, los ojos de la princesa parecieron llenarse de lágrimas. Sin emitir palabra alguna, se incorporó y caminó a donde se encontraba el viajero, con un paso lento y vacilante. El viajero se desconcertó por la reacción de la princesa y permaneció inmóvil mientras ella avanzaba hacia él. Luego de mirarse fijamente en silencio durante unos minutos, la princesa tomó una cadena de plata que colgaba de su cuello, ésta tenía un dige de cuarzo, y en el centro de la piedra se encontraba una cerradura. Al verla, los ojos del viajero se abrieron asombrados, mientras éste murmuraba algunas palabras de asombro.

- ¿Cómo es posible? - Preguntó el caminante, pasmado.

- Hace muchos años, un mago visitó el reino. Yo era apenas una niña en ese entonces. Pasé toda una tarde jugando con él a la sombra del árbol que está en el jardín. Cuando estuvo listo para continuar con su viaje, el mago tomó este dige de su bolsa y me lo regaló. Me dijo que algún día alguien vendría con la llave que lo iba a poder abrir, trayendo así mejores tiempos. Han pasado tantos años de eso que la verdad había perdido toda esperanza. - Contó la princesa.

Entonces, como movidos por un deseo mutuo, ambos retiraron sus respectivos artefactos de sus cuellos e introdujeron la llave en el dije de cuarzo. Al momento de girarla, una luz empezó a emitirse del cristal, que escapó rápidamente de la sala, bañando por completo toda la ciudadela. Ambos corrieron hacia afuera para ver qué estaba sucediendo y para su sorpresa, el jardín había cobrado vida nuevamente. El árbol de flor de cerezo había florecido y resplandecía con una luz blanca, como hacía años que no se le veía. Las Hortensias y las Orquideas eran frondosas y despedían una fragancia que deleitaba a los corazones y despertaba sueños a quien la oliera. Pronto la gente empezó a salir de sus casas para ver qué era lo que sucedía y se encontraton con la sorpresa de que el júbilo y la esperanza habían vuelto al reino.

- Quiero conocerte. He esperado por tí toda mi vida. - Dijo la princesa.

- Toda mi vida te he buscado, y ahora podemos vivir para conocernos y tener aventuras juntos. - Dijo el viajero, mientras tomaba las manos de la doncella de cabellos rojos.

Luego de perderse unos instantes en los ojos de la otra persona, sellaron su nuevo comienzo con un abrazo y un beso. Años más tarde, emprendieron juntos un viaje por el mundo y jamás volvieron al reino.

lunes, 28 de septiembre de 2015

Edgar Allan Poe



"Los que sueñan de día son conscientes de muchas cosas que escapan a los que sueñan sólo de noche" - Edgar Allan Poe.

lunes, 31 de agosto de 2015

Breathtaking scene

Me encanta esta película (A girl walks home alone at night). Pero de todo el filme, ésta es mi escena favorita. La música es perfecta, la fotografía sublime, el sentimiento es fuerte y el momento es preciso; todo esto conjugado como si cada momento que ha ocurrido en el universo hubiera estado orquestado para que ocurriera ese instante entre los dos. Está tan llena de melancolía, pasión, ternura y deseo, que no puedo evitar sentirme identificado. Mis ojos no dejan la pantalla cada vez que la veo. La belleza toma las formas más extrañas, cuando aprendemos a percibirla.


Citaré a un amigo y colega escritor en su forma de despedirse, que me gusta mucho:

"Eternas lunas".

viernes, 28 de agosto de 2015

Su vida en una metáfora

Cual estrella en el firmamento, el destello de libertad guía su momento.
El arte, que toma forma en su mirada, emana como una cascada.
Su cabello arde como el fuego, emblema eterno del deseo.
Va corriendo y brinca hacia el mar, dispuesta a darlo todo por soñar
aquellos sueños y suspiros, que la lleven a esa realidad.

martes, 25 de agosto de 2015

La copa de las hadas

¿Fue en las islas de las rosas, 
en el país de los sueños, 
en donde hay niños risueños 
y enjambre de mariposas? 
Quizá. 
En sus grutas doradas, 
con sus diademas de oro, 
allí estaban, como un coro 
de reinas, todas las hadas. 
Las que tienen prisioneros 
a los silfos de la luz, 
las que andan con un capuz 
salpicado de luceros. 
Las que mantos de escarlata 
lucen con regio donaire, 
y las que hienden el aire 
con su varita de plata. 
¿Era día o noche? 
El astro 
de la niebla sobre el tul, 
florecía en campo azul 
como un lirio de alabastro. 
Su peplo de oro la incierta 
alba ya había tendido. 
Era la hora en que en su nido 
toda alondra se despierta. 
Temblaba el limpio cristal 
del rocío de la noche, 
y estaba entreabierto el broche 
de la flor primaveral. 
Y en aquella región que era 
de la luz y la fortuna, 
cantaban un himno, a una, 
ave, aurora y primavera. 
Las hadas ?aquella tropa 
brillante?, Delia, que he dicho, 
por un extraño capricho 
fabricaron una copa. 
Rara, bella, sin igual, 
y tan pura como bella, 
pues aún no ha bebido en ella 
ninguna boca mortal. 
De una azucena gentil 
hicieron el cáliz leve, 
que era de polvo de nieve 
y palidez de marfil. 
Y la base fue formada 
con un trémulo suspiro, 
de reflejos de zafiro 
y de luz cristalizada. 
La copa hecha se pensó 
en qué se pondría en ella 
(que es el todo, niña bella, 
de lo que te cuento yo). 
Una dijo: "La ilusión"; 
otra dijo: "La belleza"; 
otra dijo: "La riqueza"; 
y otra más: "El corazón". 
La Reina Mab, que es discreta, 
dijo a la espléndida tropa: 
"Que se ponga en esa copa 
la felicidad completa". 
Y cuando habló Reina tal, 
produjo aplausos y asombros. 
Llevaba sobre sus hombros 
su soberbio manto real. 
Dejó caer la divina 
Reina de acento sonoro, 
algo como gotas de oro 
de una flauta cristalina. 
Ya la Reina Mab habló; 
cesó su olímpico gesto, 
y las hadas tanto han puesto 
que la copa se llenó. 
Amor, delicia, verdad, 
dicha, esplendor y riqueza, 
fe, poderío, belleza... 
¡Toda la felicidad!... 
Y esta copa se guardó 
pura, sola, inmaculada. 
¿Dónde? 
En una isla ignorada. 
¿De dónde? 
¡Se me olvidó!... 
¿Fue en las islas de las rosas, 
en el país de los sueños, 
en donde hay niños risueños 
y enjambres de mariposas? 
... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... 
Esto nada importa aquí, 
pues por decirte escribía 
que esta copa, niña mía, 
la deseo para ti. 

- Rubén Darío.

domingo, 26 de julio de 2015

Reflexiones

"Es la personalidad, no los principios, lo que mueve los tiempos." - Oscar Wilde.

"Con un frac y una corbata blanca, cualquiera, hasta un agente de bolsa, puede lograr que se le califique de civilizado." - Oscar Wilde.

"Sólo discute el que se encuentra perdido intelectualmente." - Oscar Wilde.

"Siempre he creído, y sigo creyendo, que la imaginación y la fantasía son muy importantes puesto que forman parte indisoluble de la realidad de nuestra vida." - Ana María Matute.

"Hay dos miradas: La mirada del cuerpo puede olvidar a veces, pero la del alma recuerda siempre." - Alejandro Dumas.

"Ahora no es el momento de pensar en lo que no tienes. Piensa en lo que puedes hacer con lo que hay." - Ernest Hemingway.

"La sabiduría de vivir consiste en eliminar lo que no es indispensable." - Lin Yutang.

"Erradicar la pobreza no es un acto de caridad, es un acto de justicia." - Nelson Mandela.

"Nunca te quejes de lo que en todo momento está en tu poder para liberarte." - Adam Smith.

"Es mucho más difícil juzgarse uno mismo que juzgar a los demás. Si logras juzgarte correctamente serás un verdadero sabio." - Antoine de Saint-Exupery.

"Si hay algo en nosotros verdaderamente divino, es la voluntad. Por ella afirmamos la personalidad, templamos el carácter, desafiamos la adversidad, reconstruimos el cerebro y nos superamos diariamente." - Santiago Ramón y Cajal.

"El amor sólo da de sí y nada recibe sino de sí mismo. El amor no posee, y no quiere ser poseído. Porque al amor le basta con el amor." - Khalil Gibran.

"Nos educan para ser productores y consumidores, no para ser hombres libres." - José Luis Sampedro.

"Defender a la naturaleza es defender a los hombres." - Octavio Paz.

"Ten fe ciega, no en tu capacidad para el triunfo, sino en el ardor con que lo deseas." - Horacio Quiroga.

"La felicidad no es un ideal de la razón, sino de la imaginación." - Immanuel Kant.

"Lo que hacemos por nosotros mismos muere con nosotros, lo que hacemos por los demás y por el mundo permanece y es inmortal." - Albert Pike.

"No veo la miseria que hay, sino la belleza que aún queda." - Anna Frank.

viernes, 3 de julio de 2015

La Belleza

Es bien dicho que la belleza se encuentra en los ojos del espectador; y me parece que es muy cierto, pues es algo enteramente subjetivo. Esto quiere decir que lo que para unos puede ser hermoso, para otros puede no parecerlo.

La belleza es una noción abstracta del gusto personal de cada quien. La belleza fascina y deleita con lo que nos parece curioso, excitante, hermoso o maravilloso. Es probablemente una de las definiciones más antiguas del ser humano, pues por naturaleza misma, un individuo tiende a admirar o elegir lo que le parece bello.

Hace algunas publicaciones (El Sistema Capitalista), mencioné cómo la sociedad consumista en la que vivimos se encarga de estandarizar el concepto de éxito o incluso el de la belleza misma, sólo para seguir manteniendo las exigencias del sistema capitalista que nos rige. Las modas son un claro ejemplo de ésto, así como los cuerpos de los y las modelos que se pregonan como "ideales". Menciono esto porque quiero invitar a la reflexión, estimados lectores; para que vean la belleza con ojos propios, sin que ningún velo entorpezca su percepción.

La belleza reside en cada cosa, persona o situación, si uno sabe reconocerla. Creo que además, es necesario entender que existe cierto tipo de belleza que se percibe no sólo por los ojos, sino a través de una sintonía que conjuga ideas, sentimientos y claro, los cinco sentidos también. Es como una especie de afinidad que nos acerca a lo que nuestra curiosidad nos llama. Y eso es precisamente lo que más me gusta de la belleza, que si uno es lo suficientemente curioso y no ha perdido su capacidad de asombro, ésta tiene tantas formas y caras que se podría decir que es infinita. Estamos constantemente rodeados de belleza, pero es necesario aprender a verla.

Además, pienso que la capacidad de un ser humano, de reconocer lo hermoso, refleja en gran medida lo que se alberga en el corazón de la persona; por lo que creo pertinente (para formarse sanamente) entrenar la facilidad de uno para admirar la belleza. Por esto, quisiera dejar lo siguiente como un consejo, estimados lectores. Les recomiendo que cada día se formulen la siguiente pregunta en su pensamiento: "¿Seré capaz de encontrar y admirar la belleza en todo esto?". Es uno de los cuestionamientos que me hago con frecuencia, sobre todo cuando me veo en situaciones difíciles, y precisamente me la hago para recordarme que, de los 13.8 billones de años que tiene el universo, me toca vivir en un parpadeo de éste, y por eso vale más la pena aprender a disfrutarlo; y ¿qué mejor que admirando toda la magnificencia del todo que nos rodea? A mi en lo personal, me gusta ver esto como un juego; como un secreto que hay que encontrar o una especie de "búsqueda del tesoro".

Por mi parte, creo que siempre he tenido una buena afinidad par apreciar la belleza y eso me gusta. ¿Comentarios?

sábado, 13 de junio de 2015

El cine de terror

Desde los comienzos de la humanidad, la imaginación nos ha hecho crear un sinfín de criaturas increíbles y monstruos mitológicos que nos fascinan y nos asombran, así como también nos atemorizan. Las personas siempre nos hemos deleitado escuchando historias de proezas heroicas y seres extraños; simplemente es necesario cuestionarse "¿cuantas obras literarias están inspiradas en estas bases?" para darse cuenta. Analizando esto un poco más a fondo, creo que es algo muy común en todos nosotros como especie, el gusto por escuchar historias sorprendentes.

Esa necesidad de maravillarse por lo desconocido y lo extraordinario está plasmada en prácticamente todas las civilizaciones y en todas las eras de la humanidad, incluso en la actualidad. Las películas de ciencia ficción y de terror son un claro ejemplo de esto que comento, pues son una forma más de narrar una historia. Por lo tanto, no es extraño que los monstruos hayan invadido la pantalla grande desde sus inicios allá a finales de 1800's y principios de 1900's. Dentro de los numerosos géneros que existen en el cine, el terror guarda un lugar muy especial en el corazón de muchos cinéfilos (y claro que me incluyo aquí) y es por esto que quiero dedicar esta publicación para hablar de algunos aspectos importantes de éste género.

Pese a que el terror siempre ha tenido público (y creo que siempre lo tendrá), hoy en día sus seguidores pertenecen a un sesgo de la población más reducido. Sin embargo, no siempre fue así; en un inicio los filmes de terror eran mucho más populares. La primer película de terror filmada, The Haunted Castle (También conocida como The Devil's Castle) vio la luz en 1896, tan sólo un año después de que los hermanos Lumière hicieran su primer presentación del cinematógrafo al público general. Por otra parte, uno de los personajes más icónicos del cine, el monstruo del Doctor Viktor Von Frankenstein (nótese que el monstruo NO se llama Frankenstein, como muchos parecen creer) llegó a la pantalla grande en 1910 gracias a los estudios de Tomás A. Edison, con 16 minutos de duración (una película bastante larga para su época). En 1922, cuando el séptimo arte todavía carecía de voz, llegó otro de los personajes más celebrados de todos los tiempos, Nosferatu, el vampiro; una película que ha servido de inspiración para innumerables cineastas. En su tiempo, este filme fue considerado tan aterrador que algunos países como Suecia, prohibieron su reproducción en los cines.

Como podemos apreciar, las historias de miedo han estado siempre presentes en el andar del séptimo arte. No obstante, creo que es necesario mencionar que el cine de terror de la actualidad es muy diferente al de hace algunos años. Como ocurre con todas las cosas de este mundo, el cine también cambia, y es natural que éste se altere según la época en la que se encuentra.

Para tratar de ejemplificar un poco lo que mencioné anteriormente, quiero dividir al cine de terror en tres etapas, así como hacer mención del cine independiente, que bien puede entrar en cualquiera de éstas. Sin embargo, antes de empezar quiero hacer notar que éstas divisiones que propongo son únicamente basadas en una opinión personal, y no son "oficiales".
  • La era dorada del terror (1910's - 1930's). El terreno era virgen y las posibilidades infinitas. En sus inicios no había mucho material de dónde escoger, así que los cineastas apenas estaban aprendiendo a crear el cine como lo conocemos hoy, experimentando con las reacciones de la gente e identificando los éxitos y los fracasos. Probablemente en la actualidad, éstas películas no provoquen el mismo impacto que generaron cuando se estrenaron en sus respectivos años, pero creo que esto se debe a la creciente desensibilización de las personas en la cultura occidental. No obstante, muchos de éstos filmes causaron terror profundo a sus espectadores. Las películas de esta era son las que recordaremos siempre con cariño, pues abrieron las puertas que llevaron al cine a ser lo que es hoy.
  • B-movies (1950's - 1980's). Ésta es una época interesante, pues durante éstas décadas, muchas casas productoras empezaron a formarse de manera independiente, lo que llevó a la necesidad de vender más, utilizando menos. Los productores requerían ganar dinero de la manera más rápida posible y para lograr esto, sabían que debían impactar a las masas con temas contundentes y "tabús", que dejaran una fuerte impresión en el espectador y que dejara mucho de qué hablar de su película. De ésta manera, más personas acudirían al cine a ver de qué se trataba. Es prudente mencionar que en estas décadas, se empezó a trabajar con temas de rituales de magia negra, asesinos seriales, demonios e invasiones extraterrestres, algo que muy rara vez se había visto anteriormente. Al tener bajo presupuesto la mayoría de éstos filmes, con frecuencia recurrían al empleo de escenas de sexo o desnudez, violencia muy gráfica, efectos especiales baratos y trucos de mercadotecnia para atraer al público. Un ejemplo muy comúnmente utilizado era el contratar a un actor o actriz famoso(a) al que sólo le daban escasos minutos de tiempo de cámara (para pagarle poco), sólo con el fin de anunciar que su película contaba con la participación de dicho personaje. Ed Wood, quien brilló en éstas décadas, además de ser conocido como "el peor director de todos los tiempos" empleó en numerosas ocasiones este recurso que comento. Con frecuencia, éstas películas son referidas como "películas tan malas, que son buenas", pues terminan agregando un valor bastante cómico para los estándares de hoy en día.
  • Cine moderno (1990's - presente). Para este punto, la fórmula ya estaba encontrada, ya se conocía lo que necesitaba tener, o no, una película; lo bueno, lo malo y lo feo. Con el avance de la tecnología, los efectos especiales se empezaron a hacer cada vez mejor, así como las técnicas de filmación. Además, la llegada de la era digital trajo consigo un nuevo campo para explorar. Como lo comenté anteriormente, la desensibilización de los espectadores ha forzado a que las películas deban ser cada vez más fuertes y más aterradoras para poder vender. Esto es como una espada de dos filos, pues por una parte tenemos mejores herramientas para contar historias, pero el cine de hoy en día frecuentemente recurre a trucos que, en mi opinión, carecen de creatividad para lograr asustar al público; un ejemplo de esto son los conocidos "jump-scares", en los que se prepara al espectador para una escena de suspenso (con música muy sutil, casi imperceptible) en la que es obvio que va a suceder algo que va a asustar, y cuando se llega el clímax, se dispara un sonido estridente a altos decibeles, acompañado de un grito de terror. No me parece que el recurso sea algo malo, pues evidentemente me parece muy creativo, lo que no me gusta es el abuso de éste. La famosa escena de la bañera en la película de Psycho (1960) del director Alfred Hitchcock es el principal exponente de este truco; muy bien empleado en este caso, en mi opinión. Además, como comentaba anteriormente, para lograr atraer a más audiencia, el cine moderno procura mostrar escenas cada vez más violentas y más gráficas; y creo que el empleo exhaustivo de este tipo de trucos hacen que se dejen de lado dos aspectos muy importantes del cine de terror: 
    • La "atmósfera" que se crea en una película es fundamental para mantener al público interesado. Es decir, escenarios y situaciones mejor preparados adentran más al espectador en la historia.
    • La mente es más poderosa que cualquier efecto especial. Con esto quiero decir que muchas veces, mientras más se deje a la imaginación, es mejor (aunque a veces si es necesario mostrar algo más gráfico, creo que no hay que abusar de ello).
  • Cine independiente. Probablemente es mi tipo de cine favorito, pues la visión del director y/o guionista no se ve mellada por los estándares de las casas productoras grandes o por las restricciones de censura; la única directriz es la visión del director/guionista. Para este tipo de películas, la "fórmula" de Hollywood no es una pauta, aunque tampoco se rechaza por completo. La imaginación y la creatividad son los vectores que determinan el rumbo de la película. Muchas joyas cinematográficas han surgido de manera independiente a lo largo de los años. Antichrist (2009) del director Lars Von Trier y Martyrs (2008) de Pascal Laugier son muy buenos ejemplos de cine de terror independiente.
Siempre me ha parecido fascinante la imaginación y la visión del detalle que se emplean para contar una historia. Por eso, en mi muy humilde opinión, creo que es la creatividad la que determina si una película será buena o mala. Además, específicamente hablando de cine de terror, los efectos especiales juegan un papel muy importante, pues son los que nos hacen parecer tan reales las situaciones que suceden en la película. No obstante, es necesario recordar que una buena historia no se define únicamente por los efectos especiales, pues éstos son más una herramienta que un fin para transmitir la idea.

Hablando de efectos especiales, existen dos tipos de éstos:
  1. Efectos prácticos, que eran los que se usaban antes de que llegara la era digital, como sangre falsa, maquetas, utilería y accesorios disfrazados, etc.
  2. Imágenes generadas por computadora (IGC), que son los efectos a los que estamos más acostumbrados hoy en día, en los que una computadora recrea las imágenes que se presentan en la película.
Respecto a esto, opino que las IGC deben ser utilizadas con cierta sutileza y no abusar de ellas, pues el ojo humano difícilmente se logra engañar con la tecnología, además de que me parece un tanto perezoso hacer todo a través de una computadora (pero es sólo una opinión personal, claro). Por mi parte, prefiero los efectos prácticos bien hechos (o muy mal hechos, intencionalmente) y que las IGC sean una ayuda para afinar detalles. No me parece muy inteligente depender únicamente de los efectos especiales para garantizar el éxito de una película (como el caso de Avatar, de James Cameron), pues con frecuencia se descuidan detalles en la historia y el contenido de ésta.

Otro de los aspectos que me parecen interesantes del cine de terror es que éste abarca una gran cantidad de subgéneros, lo que permite disfrutar más ampliamente este tipo de películas. Mencionando los más comunes, así como algunas recomendaciones, se encuentran:
  • Slashers: Básicamente es un asesino que caza a sus víctimas a lo largo de toda la película. El asesino puede ser humano o paranormal y sus víctimas por lo general son un grupo de adolescentes que no saben a lo que se van a enfrentar. Películas notorias de este género: Friday 13th (1980), Texas Chainsaw Massacre (1974), Halloween (1978), Alien (1979), Cabin in the woods (2012).
  • Monster films: Se trata de filmes en los que un monstruo aterroriza a una población en particular o al mundo entero. Por lo general estas películas no producen tanto terror como las de otros subgéneros, pero no por eso son malas. Películas notorias de este género: Godzilla (1954), Cloverfield (2008), Super 8 (2011), The Host (2006), King Kong (1933).
  • Zombie movies: Como el nombre lo sugiere, son películas en las que los muertos regresan a la vida para alimentarse de los vivos, aunque también están los zombies creados por un virus o genéticamente en un laboratorio. Este subgénero ha ganado muchos seguidores en los últimos años y es uno de los más populares en el cine de terror. Además, últimamente han surgido muchas adaptaciones cómicas de este tipo de filmes. Algunas películas que vale la pena ver: Night of the Living Dead (1968), 28 days later (2002), REC (2007), Zombieland (2009), Shaun of the Dead (2004), Zombi 2 (1979), Return of the Living Dead (1985), City of the Living Dead (1980).
  • Gore: Mientras más sangre, vísceras y desmembramientos, mejor es la película. Filmes notables: Saw (2004), I spit on your grave (2010), Hostel (2005), Martyrs (2008), Cannibal Holocaust (1980). 
  • Psychological thrillers: Este subgénero del terror es, mi opinión, el que más se asemeja a la realidad, pues con frecuencia trata sobre temas de situaciones de peligro o sobre la locura y demencia de las personas involucradas en la historia. Excelentes películas pertenecen a éste género, como: The Shining (1980), Psycho (1960), Buried (2010), The Silence of the Lambs (1991), Se7en (1995).
  • Paranormal: Como el nombre lo indica, se trata de películas de índole paranormal, es decir fantasmas, casas embrujadas, espíritus, posesiones, brujería y ocultismo, etc. Películas que vale la pena ver: Poltergeist (1982), The Exorcist (1973), The Beyond (1981), Suspiria (1977), Black Sunday (1960), The Blair Witch Project (1999), The Evil Dead (1981).
  • Classics: Películas de terror clásico, con todos sus componentes esenciales que nos han fascinado desde el inicio. Ejemplos: Dracula (1931), Frankenstein (1931), The Wolf Man (1941), The Mummy (1932), The Invisible Man (1933). Nosferatu (1922).
Para finalizar, quiero recomendar tres de las mejores películas de terror que he visto últimamente:
  • A Girl Walks Home Alone at Night (2014). Una película de vampiros Iraní, filmada en California que ofrece una historia envolvente, un soundtrack muy bueno y una atmósfera fabulosa. Posiblemente es mi película favorita del 2014.
  • The Babadook (2014). Un filme excelentemente dirigido y muy original en su género. Las actuaciones son perfectas y la historia es simplemente genial.
  • It Follows (2014). Probablemente ya han escuchado o leído al respecto de esta película, pues en todo el internet hablan de ella hoy en día, y con buena razón. Captó mi atención en los primeros cinco minutos y se desarrolló muy bien toda la historia. Es de esas películas que te quedas comentando un buen rato con tus amigos, ya que terminaron de verla.
Bueno, espero que les sirvan algunas de las recomendaciones que les compartí. Ya saben que pueden comentar. ¡Es gratis!

lunes, 1 de junio de 2015

El orgullo

El orgullo desmesurado, ese sentimiento de sobrevaloración propia que hoy en día parece ser un común denominador entre las personas, me causa un sentimiento de incomodidad y aversión. Este tipo de altanería en el que se considera a uno mismo muy por encima de los demás, muchas veces viene acompañada de la arrogancia, así como la ignorancia, además de que me parece que es uno de los males que más aquejan al mundo moderno, pues algunos valores como la humildad, bondad o solidaridad se dejan de lado, como si la práctica de éstos fuera un signo de debilidad.

En lo personal, creo que no hay mayor muestra de seguridad o fortaleza de carácter, que cuando se presenta un corazón amable, empático y bondadoso; pues quien de verdad es seguro de si mismo, no necesita de la aprobación de los otros o de actitudes "firmes" para mostrárselo a nadie. En cambio, me parece que cuando alguien exhibe su soberbia, pone en claro manifiesto su inseguridad y falta de valores, como si necesitara de esas actitudes para demostrarse de qué está hecho.

Por otra parte, además de parecerme sumamente mediocres dichas conductas, también me parecen peligrosas, pues cuando alguien se tiene en una estima erradamente altiva, puede desembocar no sólo el egoísmo y la falta de humildad, sino la idea de que uno merece más que los otros; y esto obviamente termina causando problemas en una sociedad llena de individuos, sobre todo cuando varias personas piensan de manera similar. ¿Cuántas guerras se han desatado por motivos religiosos o políticos, muchas veces por la creencia de que su nación o religión es mejor que las demás? Una persona no es más que otra por haber nacido en cierto país o por pertenecer a cierta religión, y creer lo contrario atenta contra todos los principios del respeto y la paz.

Como Sócrates dijo: "El orgullo engendra al tirano. El orgullo, cuando inútilmente ha llegado a acumular imprudencias y excesos, remontándose sobre el más alto pináculo, se precipita en un abismo de males, del que no hay posibilidad de salir".

No siento ninguna clase de admiración por las personas que, como coloquialmente se dice en estos lugares, "son muy cabrones" o "muy machos"; por el contrario, procuro alejarme de ellas y evitar relacionarme. El orgullo impide ver la belleza en los demás, limita las posibilidades y sesga las opiniones. Como lo comenté en la publicación de Límites territoriales, no me siento "orgulloso de ser mexicano", pues no es algo que yo haya elegido y ciertamente no he hecho nada para que así sea, sólo nací en México; entonces ¿por qué habría de estar orgulloso de ello? Esa no es la clase de orgullo que persigo; por otra parte, lo que de verdad me enorgullece son las cosas que procuran un fin más sustancioso, cosas que he creado, experiencias que he vivido, decisiones que he tomado, siempre en el entendido de que no soy mejor o peor que ninguna otro ser humano, animal o planta, simplemente me estoy formando como la persona que quiero ser.

Dicho lo anterior, puedo decir que lo que me enorgullece de mi vida es:
  • Mis hijos, pues los amo infinitamente con cada partícula que me conforma y son lo más hermoso en mi vida.
  • Lo que escribo, no porque sea mejor que otros escritos, sino porque creo que lo hago bien y me gusta.
  • Estoy orgulloso de estarme convirtiendo en la persona que soy.
Dejo algunas frases para invitar a la reflexión:

"A los ojos del infinito, todo orgullo no es más que polvo y ceniza." - León Tolstoi.

"El orgullo de los mediocres consiste en hablar siempre de si mismos; el orgullo de los grandes hombres, en no hablar nunca de ellos." - Voltaire.

"Si no se modera tu orgullo, él será tu mayor castigo." - Dante Alighieri.

Los comentarios, como en todas las entradas de este blog, son siempre bienvenidos.

sábado, 30 de mayo de 2015

El majestuoso Grifo

En el antiguo Egipto y la región que ahora comprende a Eurasia, existía la creencia mitológica de una criatura que tenía el cuerpo y la cola de león y la cabeza, patas y alas como las de un águila. Este híbrido simbolizaba el poder, la inteligencia y la sabiduría, pues tenía la fuerza y la fiereza del león, pero la vista y la habilidad de volar como un águila. Con frecuencia era considerado como un guardián de poderes divinos y representaba la necesidad de alguien de comunicarse inteligentemente con los demás.

Bien, pues hace un par de noches tuve un sueño muy particular en el que me encontraba en casa de mis abuelos en la bella ciudad de La Paz, Baja California. Muchos veranos y navidades de mi infancia los pasé en esta casa, así que le guardo un cariño muy especial. En mi sueño, me encontraba en el patio trasero con mi abuelo, Máximo Alonso, fallecido ya hace cuatro años, y estábamos buscando algo que no recuerdo exactamente qué era, pero tengo la idea de que era un gato. De pronto, del cielo descendió una criatura bastante extraña; tenía el cuerpo en forma de león, pero estaba cubierto de plumas blancas que brillaban con el sol, tenía cuatro patas que se parecían a las de un águila, así como su cabeza y sus alas, también blancas. Algo que me llamó mucho la atención fue que en las plumas que adornaban su cabeza, había una especie de cristales tornasol que cambiaban de color con la luz y que asemejaban una corona que se posaba magníficamente y me asombraba. Entonces, le pregunté a mi abuelo si aquella criatura era un ave extraña, a lo que me contestó: "Si, muy pocas personas tienen la suerte de verla". Yo estaba anonadado observando la majestuosidad de aquel ente, mientras éste se paseaba frente a nosotros, despreocupadamente. Por unos instantes, pensé que se asustaría al ver nuestra presencia y que huiría rápidamente, pero parecía sentirse bastante seguro estando ahí. La criatura y yo nos miramos un momento y luego entramos todos a la casa. Luego me fui a lavar los dientes con mi abuelo y no recuerdo con exactitud qué pasó después, pero eso es lo más interesante del sueño.

La curiosidad me llevó a investigar sobre la interpretación de este sueño y encontré lo siguiente:
  • Soñar con un Grifo simboliza los aspectos positivos del cambio. Se posee el poder físico y la estabilidad del león, así como la visión, espíritu y atención del águila. Si se está pasando por un periodo difícil de transición, hay que tener la confianza de que se saldrá adelante con la fortaleza de uno mismo.
  • En los sueños, el Grifo representa un arquetipo de guardián de poderes divinos.
  • Combinando las cualidades de sabiduría y valentía, emocionalmente, en los sueños el Grifo defiende el derecho a expresarse bien y a actuar correctamente.
  • En los sueños, el Grifo representa un emblema de fuego y aire combinados, y puede representar la necesidad de expresarse inteligentemente.
  • El Grifo en los sueños puede representar noticias de tierras lejanas o viajes a tierras distantes.
Sus opiniones y comentarios nutren las entradas de este blog, así que son siempre bienvenidos a comentar.

domingo, 24 de mayo de 2015

Romance

Hoy en día, generalmente se tiene la idea de que el romance o romanticismo se refiere al amor que se tiene a una pareja: lleno de miradas melosas y palabras embelesadas con miel. Claro que una gran parte de la idea del romance tiene que ver con eso, pero no lo es todo. Probablemente Hollywood es el principal partícipe en la creación de esta concepción tan sesgada del romanticismo, pero estoy seguro de que hay algo más detrás de eso, algo más complejo.

Me parece que el romanticismo es más como un estado de admiración y fascinación por la vida misma, como también por alguna cosa, persona, situación o tiempo (sea real o ficticio). Creo que esto que menciono viene implícito en el carácter de las personas, pues no se trata de algo momentáneo como estar triste, contento o aburrido; uno vive el romance a cada momento. Es una sed de curiosidad, muy similar al enamoramiento y que no conoce límites. Cuando se vive en este estado, es como si dentro de uno (aproximadamente entre el pecho y el estómago) habitaran al mismo tiempo muchas emociones entretejidas. Entre las que puedo mencionar en este momento están el asombro, el deleite, la simpatía, la añoranza y el enamoramiento, todo esto conjugado con un toque de nostalgia y una pizca de ansiedad.

Así, los intereses se vuelven obsesiones y la imaginación revolotea por todas partes, brindando panoramas e historias, como cuando uno es flechado por Cupido la primera vez.

Este sentimiento del que hablo siempre ha estado presente en mi, así que creo que soy un romántico. Con esto no pretendo decir que soy cursi, lo que pasa es que soy muy curioso y me asombro fácilmente. Desde que tengo memoria he experimentado una gran fascinación por la vida, por entender cómo funciona ésta y por conocerla cada vez más. Me intriga a sobremanera la vastedad del cosmos y todo lo que puede haber en éste, así como también me seducen las olas del mar junto con el viento; como también me deslumbro con la historia y sus múltiples personajes tan interesantes; así mismo, me encanta presenciar la imaginación humana en acción y me fascinan las conversaciones trascendentales, esas pláticas interesantes que suceden en pocas ocasiones y que lo dejan a uno con ese sentimiento de haber crecido; sin olvidar, claro, cómo me maravillo con la naturaleza en toda su majestuosidad. Son tantas las cosas que me atraen que es difícil englobarlas todas.

A veces no sé por qué escribo todas estas cosas en lugar de guardármelas. Tal vez espero que algún día mis hijos las lean y conozcan cómo era su papá.

Los comentarios son siempre bienvenidos.

miércoles, 13 de mayo de 2015

A quemar las naves

Una lágrima prudente recorre tu pecho.
Enmascarada con una sonrisa,
resbala por los años viejos.

Impaciente, la espero.
Veo cómo llega a tu corazón.
Como un niño me veo,
con temor y sin razón.
Tu tierra, ahora yerma
la cultivé hace tantos ayeres
no da frutos hoy, todo lo que siembro muere.

Besos de polvo, manos de hielo;
caricias perdidas, miradas de anhelo.
Una hoja seca baila sola con el viento
deriva en azares, esperanzas y deseos.

¿Qué trueque o cambio puedo ofrecer
para tener tu confianza del amanecer?

Los sueños se disuelven y las tardes se marchitan
amarga es las hora en que tu imagen me visita.

Te resuelves sin pensar, que lo mejor sería quemar
las naves que un día a mí te hicieron llegar.

Pero una promesa nos hizo el firmamento
la selló en la tormenta, con la luna y el viento
¿Acaso no recuerdas que me conoces desde antaño?
¿Será que ya olvidaste lo que tanto nos juramos?

                                                                                           -- León.

sábado, 9 de mayo de 2015

9 de mayo

Mayo es un mes muy bonito. Probablemente empata, en mi categoría de gustos, con el mes de octubre; no lo digo sólo porque es el mes de mi cumpleaños, sino por las lunas tan hermosas que podemos apreciar, el clima tan agradable que alberga y obviamente Halloween, con todos sus monstruos y películas de terror (que me encantan). Mayo por otra parte, me gusta porque tiene, en mi opinión, los atardeceres más bonitos que podemos apreciar en todo el año, la temperatura es muy agradable y en el ambiente se respira una vibra diferente. Recuerdo que cuando estaba en la secundaria, en este mes me sentía distinto, me sentía capaz de lograr lo que sea, y por lo general muchas cosas buenas ocurrían en estas fechas.

Me encantaba aquel sentimiento jovial y aquella seguridad del mes de mayo.

De igual manera, fue un 9 de mayo de hace 15 años cuando una mañana como ésta, mientras me encontraba en la escuela me topé con Nohemí. La química que había entre nosotros era evidente, así que decidimos escaparnos de algunas clases (algo usual en mi, hehe) para irnos a caminar juntos un rato. Así, llegamos a las bancas de espectadores del campo de béisbol de la escuela, un lugar retirado. Yo llevaba unos tenis VANS, un pantalón de mezclilla color claro (roto, en honor a Nirvana) y una camisa Adidas de color verde (en honor a KoRn, que me gustaba mucho en ese entonces); ella llevaba unos tenis morados (que me encantaban), un pantalón mezclilla color fuerte y una camiseta negra que tenía plasmadas en la espalda unas alas de mariposa. Cabe mencionar que a lo largo de nuestro noviazgo (como supongo que ha de ser común en todos) la melosidad nos llevó a inventarnos nombres y personajes. Yo era su duende y ella era mi mariposa.

Estuvimos conversando bastante sobre nuestros gustos musicales, nuestros deseos y expectativas de la vida. Yo estaba algo nervioso, creo que comenté hace algunas entradas, que siempre me ha dado algo de miedo hablar con las mujeres por las que siento algo. Así, en un momento de la conversación, yo me acosté en las bancas, mientras que ella le daba la espalda al campo de béisbol, viéndome a mi. Entonces, le dije: "tengo que decirte algo, pero estoy nervioso... es algo que hace mucho que no le digo a alguien..."; supongo que ella ya sabía de qué se trataba aquel momento, pues su característica sonrisa lo evidenciaba. Unos instantes después le dije: "¿quieres ser mi novia?" y los momentos siguientes no paré de temblar, entre risas y ademanes nerviosos. Su sonrisa... jamás olvidaré aquella sonrisa que me hacía perderme y olvidarme de todo. Su silencio prolongado hizo todo mucho más cómico. Después de unos minutos... "si". En aquel momento, como en el de nuestro encuentro, no teníamos idea de lo que el destino nos tenía preparado, sólo eramos un par de adolescentes enamorados y soñadores. Así, sellamos nuestras vidas con un beso y regresamos a clases. Mi sonrisa infalible duró varios días, como la de ella.

Ocho años más tarde, este mismo día, le pediría a aquella muchacha, a la orilla de la playa y con el sol menguante como testigo, que se convirtiera en mi esposa un año después (es decir, 9 años después de conocernos).

¡Ah! ¡el 9 de mayo! Creo que considero esta fecha más importante que mi cumpleaños.

domingo, 3 de mayo de 2015

El sistema capitalista

Creo que el concepto de éxito es algo muy subjetivo, pues lo que para unos puede parecer asombroso o excitante, para otros puede parecer superfluo e insípido. Sin embargo, la sociedad en la que vivimos, trata de estandarizar dicho concepto, así como muchos otros (como la belleza, por ejemplo) para favorecer el sistema económico que nos rige. El capitalismo necesita consumidores para que se siga manteniendo; y éstos, mientras más rápido consuman es mejor. Por eso se crean "necesidades" que ni en lo más mínimo son indispensables para la vida, pero que propician la conducta que se busca en los individuos. Una forma de hacer esto es crear la expectativa de éxito, que satisface el ego de las personas, así como su necesidad de aceptación por los demás. De esta manera el mercado nos enseña a medir nuestras "victorias" según sus estándares, muchas veces enfocado a qué tantas cosas posee uno (mientras más cara la marca, mejor), así como el estilo de vida que se lleva (los restaurantes que se visitan o los clubes nocturnos que se frecuentan, por ejemplo).

Una gran parte del sistema social en el que nos desenvolvemos gira en torno a éstas necesidades del mercado, incluso la educación que se imparte en las escuelas. Ésta se encuentra enfocada en crear a gente que produzca y gente que consuma; y con frecuencia se dejan de lado algunos tópicos importantes como la filosofía, el arte, la ética, la moral y el humanismo, por enfocarse a materias como matemáticas, química, física, etc., ya que el empleo de éstas es necesario para optimizar la producción de bienes y servicios. No pretendo, estimado lector, disminuir la importancia de este tipo de clases, pues evidentemente me parecen necesarias como una herramienta para conocer nuestro entorno y aprender a medir y predecir lo que sucede en éste; a lo que me refiero es a que la educación debería (desde mi punto de vista) estar más enfocada a los sujetos como tal, de una manera más individual y más especializada en cada persona. No todos comparten los mismos intereses ni tienen las mismas facilidades para ciertos temas, eso está claro; pero entonces ¿por qué es necesario enseñarles lo mismo a todos? Esto termina mellando en la moral y la autoestima de muchos jóvenes, pues se frustran por no presentar los resultados que se esperan de ellos. Esto trae la consecuencia de gente infeliz, que por lo general busca refugio en el consumismo. Como un dato curioso: el ciudadano americano promedio, consume más del doble de lo que se consumía hace 50 años.

¿No sería mejor enseñar a cada quien a que busque lo que verdaderamente desea y seguir sus sueños? Ya puedo ver llegar algunas preguntas de "¿cómo vas a saber qué desea cada quien?" Pues la verdad es que no lo se, pero creo que de eso se trata todo esto: de que cada quien conozca cual es su sueño y que lo persiga.

Me asusta en demasía la idea de un mundo en el que el principal enfoque es producir y consumir. Tenemos verdaderas necesidades que muchas veces dejamos de lado por servir a ese plan maestro orquestado por la avaricia económica de algunas empresas y gobiernos. ¿No es curioso que somos la única especie que tiene que pagar para vivir en el planeta?

En 1955, Victor Lebow, consultor de marketing del gobierno de Estados Unidos expresó en el Journal of Retailing: "Nuestra enorme economía productiva demanda que hagamos del consumismo un estilo de vida, que convirtamos el uso y la adquisición de bienes, en un ritual y que busquemos nuestra satisfacción espiritual y nuestra satisfacción del ego por medio del consumo. Necesitamos que se consuman, reemplacen y se descarten los productos a un nivel cada vez más acelerado". Aquí dejo el vínculo al Journal (en inglés). En pocas palabras, mientras más rápido consuma una persona, mejor. ¿Y qué mejor manera de fomentar la adquisición de bienes que haciendo éstos menos duraderos? Este ritmo de vida no es sustentable, ni para nosotros como especie, ni para el equilibrio de la vida en el planeta, pues los recursos se agotan día a día. Este modelo económico americano se emula en la gran mayoría de los países y eso es precisamente lo que me preocupa.

Me parece sumamente alarmante la situación anterior y por si fuera poco, el consejo de asesores de economía del presidente Eisenhower estableció en la década de los 50's que el objetivo último de la economía estadounidense es producir más bienes de consumo. ¿O sea que no es necesario procurar una educación de calidad, una salud digna, seguridad pública o viviendas seguras para sus habitantes? ¿Lo que necesitan es producir más bienes de consumo? Me parece evidente que el factor más importante de una sociedad se está dejando de lado en estas declaraciones, y este es la gente.

La gente feliz no consume tanto como la gente infeliz. Quien se siente completo, no siente la "necesidad" de algo tan efímero como comprar porque ya no necesita nada. Al capitalismo no le sirven las personas felices; por el contrario, necesita personas insatisfechas para que sigan contribuyendo a la causa de seguir manteniendo el mercado. Los sentimientos de los individuos, sus sueños y aspiraciones, su culminación y su realización no son importantes para el sistema económico que gobierna las sociedades. Cada día aumenta la necesidad de comprar más y más cosas, pero no tenemos tiempo para nosotros mismos, ni para disfrutar de lo que hacemos y lo que amamos. Estamos demasiado ocupados buscando cómo generar ingresos que nos olvidamos de lo que realmente es importante, la felicidad.

Con todo esto que menciono, quiero concluir invitando a quienes acostumbran visitar este blog, a que consideren replantear sus hábitos de consumo. Creo que es necesario buscar la felicidad, seguir los sueños de cada quien. El valor de uno no está en el poder adquisitivo. El poder del consumismo ha mellado las definiciones más básicas del ser humano y por ello los invito a replantear los ideales que persiguen. No necesitan de tantas cosas para ser felices. Yo entiendo que vivimos en una sociedad y que el consumo es necesario dentro de ésta, eso es evidente; lo que propongo es definir su propio camino a la felicidad, no dejarse llevar por esos estándares mencionados anteriormente y determinar qué cosas necesitan y qué cosas no necesitan. Esta es una invitación a ver la vida con otros ojos, con sus mismos ojos, sin el velo que nos presenta el mercado que vemos día con día. Necesitamos más personas felices, no más productos ni más consumo. Necesitamos ser felices, pues sólo existe éste instante, y nuestro paso consciente por el cosmos no es ni un suspiro en el andar del tiempo. Aprovéchenlo.

Como en todas mis publicaciones, sus comentarios son bienvenidos.

viernes, 24 de abril de 2015

Paradoja de la felicidad y los sueños

Una paradoja es un planteamiento que se opone a si mismo, desafiando el sentido común. Este tipo de ideas contradictorias rivalizan contra toda lógica, por lo que no pueden ser reales. En filosofía, las paradojas juegan un papel importante, pues conllevan a la reflexión en debates sobre la ética y moral de una sociedad. Por ejemplo, el conflicto entre la regla moral de 'no robar', en contraste con la responsabilidad personal (y moral) de alimentar a la familia, son un tema de discusión frecuentemente; obviamente en el supuesto de que bajo ciertas condiciones, dicha familia no puede ser mantenida sin la necesidad de robar. Otro ejemplo muy común de una paradoja es el siguiente: "Esta oración es falsa". Si la oración es cierta, entonces es falsa, pero ¿como puede ser cierta si es falsa?

Bien, pues el planteamiento anterior lo hago porque últimamente ha estado revoloteando en mi cabeza cierta paradoja a la que no le he podido encontrar la solución todavía (como es usual en las paradojas, claro). En mi intención por salir avante de la situación que platicaba hace unos días en el blog, he recurrido con frecuencia a algunas enseñanzas de la filosofía Budista en las que encuentro gran sabiduría.

Existe cierta enseñanza que nos dice que el deseo y la felicidad no pueden residir al mismo tiempo en el mismo corazón, es necesario aprender a aceptar las cosas que nos pone la vida y dejar de querer tener siempre el control sobre todo. Esto nos quiere decir que el deseo trae infelicidad.

La verdadera felicidad, por otro lado, se dice que reside en aceptar todo como es. Todo eso lo entiendo, pero al mismo tiempo pienso, y aquí es donde planteo mi paradoja: ¿qué pasa con los sueños de cada quien? ¿dónde queda la búsqueda de uno por desempeñar su papel en el mundo?

En mi percepción muy personal de Dios, no creo que éste sea un ser consciente que juzga a las personas. Yo creo que Dios es esa fuerza o energía que hace que las cosas sean lo que son; el movimiento, el balance, la energía, la vida, la suerte; es decir, el arreglo armónico del cosmos y todo lo que es como es, todo eso es Dios. Aunado a esto, yo creo que esta 'energía' nos habla a cada quien por medio de nuestros sueños y nuestras pasiones; nos invita a conocerlo, haciendo lo que amamos, pues así es como encontramos la felicidad, que es, creo yo, la única razón de existir.

Pero entonces vuelvo a la pregunta, ¿cómo puedo hacer lo que quiero y lo que añoro; es decir, cómo puedo seguir mis sueños, si antes debo aceptar todo como es y no albergar deseos en mi corazón? ¿cómo sigo lo que quiero sin quererlo? ¿en dónde reside entonces la verdadera felicidad? ¿cómo ser feliz sin desear ser feliz? ¿cómo ser feliz sin buscar los sueños de uno? ¿cómo debo actuar o cómo no debo actuar?

Me gusta mucho escribir. Encuentro un refugio confortante en ello, además de que me ayuda a organizar mis ideas. Seguiré pensando en dicho planteamiento y en cuanto tenga la solución, lo publicaré con mucho gusto. Hasta entonces, los comentarios son siempre bienvenidos.

martes, 21 de abril de 2015

Un día muy especial

Hoy es un día muy especial para mí. Como lo platiqué hace unos días en la publicación de El poder oculto, un día como hoy pero de hace 15 años, conocí a Nohemí en las bancas de la escuela en la que estábamos. Aquel afortunado encuentro cambió mi vida radicalmente, ya que nueve años más tarde, ella se convertiría en mi esposa y otros tres años después, en madre de mis hijos. La conozco la mitad de mi vida y es por eso que quiero tomar este tiempo para agradecer a la vida, a esa fuerza o energía "mágica" que hace que las cosas sean lo que son; quiero agradecer el haberla conocido y el haberme permitido vivir esta historia tan bonita que me dispongo a platicar.

Ya comenté que a los dos meses de haber empezado nuestro noviazgo, ella se fue a vivir a la hermosa ciudad de Guadalajara, así como el efecto devastador que eso causó en mí. Pero antes de continuar, debo mencionar cierto suceso que ocurrió previo a su partida inicial hacia aquella ciudad. Un día yo traía un par de dados de color rojo que había utilizado para una exposición de probabilidad. Aquellos dados eran gemelos (como nuestras almas), así que aquel día le regalé uno de los dados y yo me quedé con el otro. Siempre lo traía conmigo, SIEMPRE. La idea era atesorarlo como un recuerdo de aquel día tan mágico. Así ocurrió, como también su inevitable partida.

Las contadas ocasiones que nos llegamos a ver a lo largo de aquel año fueron todas muy especiales, pero hoy quiero platicar de una en particular. Fue aproximadamente en marzo de 2001 cuando ella vino, por motivos personales, a la ciudad donde nos conocimos, así que una tarde decidimos ir al cine. Recuerdo que no me convencía del todo la idea de entrar a ver una película (yo quería verla a ella y a nadie más), así que cuando llegamos a la plaza, le sugerí que mejor no entráramos al cine y que empleáramos ese tiempo en platicar y estar juntos. Así pues, pasamos alrededor de dos horas caminando y charlando. Recuerdo cómo nos tomábamos de las manos, como no queriéndonos dejar ir nunca. En un momento de aquella tarde, nos sentamos en la banqueta del estacionamiento del cine y entre las muchas cosas que nos platicábamos, destacaba el fervor del deseo de volver a vivir en la misma ciudad. Entonces, recuerdo que tomé mi dado y le dije: "Mira, vamos a tirar este dado para que la suerte nos diga si te vas a regresar a vivir para acá. Si cae 1, 2 o 3 quiere decir que no, pero si cae 4, 5 o 6 entonces quiere decir que si, ¿ok?".

Creo que ya se imaginarán cómo me sentía en aquel momento. Como si toda mi vida y mi felicidad dependieran de aquel resultado. Y así fue, con el corazón lleno de esperanza y con cada molécula de mi ser vibrando en sintonía con aquel momento, que lanzamos el dado. El tiempo se detuvo alrededor nuestro. Hubo un silencio abismal en el firmamento y... luego de unas vueltas... 6. Todos mis rezos y meditaciones a lo largo de aquel año habían surtido efecto. El sortilegio de mi voluntad se había materializado en aquellos seis puntos blancos (yo de alguna manera lo sabía) y mi corazón volvió a latir.

Nos miramos a los ojos, llenos de felicidad, como si se nos hubiera hecho una promesa en aquel momento. Entonces, Nohemí tomó su dado y dijo: "Ahora vamos a ver en cuánto tiempo va a pasar esto"; no obstante, nunca especificamos la unidad de tiempo que nos diría su dado. Al hacerlo girar unas cuantas veces en el suelo, el resultado que mostró fueron tres puntos blancos (nótese que 6 + 3 son 9, un número que ha tenido mucho significado en mi vida). Entonces nos volteamos a ver a los ojos una vez más, sin saber lo que significaba aquel número, pero no importaba ya que el resultado anterior nos había dejado muy contentos.

Tres meses después de aquel suceso fue cuando Nohemí me habló para decirme que se iba a regresar a vivir a Hermosillo.

Gracias, vida. Por toda la magia, por todo el amor, por la aventura, gracias.