miércoles, 15 de abril de 2026

Bajo las estrellas sin nombre

Resulta que recientemente realicé un relato (me encantó la aliteración, disculpen) y lo he publicado en Amazon. Es un pequeño libro que entra en la categoría de noveleta (cuento largo o novela corta), de 113 páginas y se llama 'Bajo las estrellas sin nombre'. Si tienen Kindle, lo pueden encontrar en ese formato, así como también en pasta dura y en pasta blanda (nada como el olor a libro, ¿verdad?).

Como saben todos los que me conocen, mis influencias están muy marcadas por las obras de terror del maestro Edgar Allan Poe, así como del maestro H. P. Lovecraft; así pues, la obra bebe de sus trabajos para crear un universo propio que hace homenaje al horror cósmico y psicológico de una manera respetuosa y original. Si gustan echarle un ojo y dejar algún comentario, son bienvenidos. En el siguiente link lo pueden encontrar:



Aquí les dejo la sinopsis:

En septiembre de 1872, el vapor mercante Amelia partió de Lisboa hacia Montevideo. De su viaje sólo sobrevivió un testimonio: el diario del oficial Edgardo Méndez.

Lo que comienza como la bitácora meticulosa de un viaje rutinario, pronto se convierte en el registro de una pesadilla colectiva. 

Bajo las estrellas sin nombre es una inmersión claustrofóbica en el horror lovecraftiano, una historia donde el mayor peligro no está en las profundidades del océano, sino en el abismo que se abre dentro de la mente humana cuando comprende que está completamente sola en un universo indiferente y habitado.



La calidad de impresión es muy buena y quedé totalmente satisfecho con el producto terminado. De verdad se los recomiendo mucho. Pueden hacer sus pedidos en Amazon o buscarme a mi para conseguir sus copias. 

Se siente muy bonito ver el trabajo concluido. Este es otro sueño más hecho realidad (hacer LAPON fue el primero). Estoy seguro que mi 'yo' de niño estará muy orgulloso de la persona en la que se convertirá.

lunes, 2 de marzo de 2026

LAPON

El cine siempre ha sido más que un pasatiempo para mí: ha sido una pasión. Desde que tengo memoria, las historias en movimiento me han enseñado a mirar el mundo con otros ojos.

Los sueños, por otra parte, siempre me han parecido un territorio fascinante e inquietante. Esa frontera difusa entre la realidad y lo que nuestra mente teje mientras dormimos nunca dejó de intrigarme. Quizá por eso, cuando en 2015 atravesaba una situación muy complicada en mi vida, mis sueños se volvieron más intensos, más simbólicos, más necesarios. Recuerdo sentirme atrapado en dilemas sin respuestas aparentes.

Una noche, tuve un sueño que jamás he podido olvidar: manejaba solo por una carretera oscura, atrapado en un ciclo que se repetía una y otra vez. Hasta que, en un acto de desesperación y coraje, decidí detenerlo y romper con la repetición. Ese instante, tan pequeño y a la vez tan poderoso, quedó reflejado en el cortometraje y hoy lo reconozco como un acto de crecimiento personal; romper el ciclo. Ese sueño, tan personal que aún hoy me estremece al recordarlo, fue la semilla de todo lo que vendría después.

Tres años después, en 2018, tuve la oportunidad de hacer realidad aquel sueño. Pero no de cualquier manera: literalmente lo convertí en imágenes. Hice un cortometraje inspirado en esa visión nocturna que tanto me marcó. Lo titulé LAPON, en honor al nombre que acuñó un gran amigo mío, también cinéfilo.

Lograr esto fue cumplir un sueño, para mí. Me siento muy feliz con el trabajo final, pues refleja con gran precisión el sentimiento que me embargaba en aquellos días. Amé cada parte del proceso de la creación cinematográfica y aprendí mucho al respecto. Cuando vi el producto final por primera vez, lágrimas de felicidad se me salieron de los ojos.

Aquí está la versión final de la obra. Ojalá que la disfruten.