En lo personal, creo que no hay mayor muestra de seguridad o fortaleza de carácter, que cuando se presenta un corazón amable, empático y bondadoso; pues quien de verdad es seguro de si mismo, no necesita de la aprobación de los otros o de actitudes "firmes" para mostrárselo a nadie. En cambio, me parece que cuando alguien exhibe su soberbia, pone en claro manifiesto su inseguridad y falta de valores, como si necesitara de esas actitudes para demostrarse de qué está hecho.
Por otra parte, además de parecerme sumamente mediocres dichas conductas, también me parecen peligrosas, pues cuando alguien se tiene en una estima erradamente altiva, puede desembocar no sólo el egoísmo y la falta de humildad, sino la idea de que uno merece más que los otros; y esto obviamente termina causando problemas en una sociedad llena de individuos, sobre todo cuando varias personas piensan de manera similar. ¿Cuántas guerras se han desatado por motivos religiosos o políticos, muchas veces por la creencia de que su nación o religión es mejor que las demás? Una persona no es más que otra por haber nacido en cierto país o por pertenecer a cierta religión, y creer lo contrario atenta contra todos los principios del respeto y la paz.
Como Sócrates dijo: "El orgullo engendra al tirano. El orgullo, cuando inútilmente ha llegado a acumular imprudencias y excesos, remontándose sobre el más alto pináculo, se precipita en un abismo de males, del que no hay posibilidad de salir".
No siento ninguna clase de admiración por las personas que, como coloquialmente se dice en estos lugares, "son muy cabrones" o "muy machos"; por el contrario, procuro alejarme de ellas y evitar relacionarme. El orgullo impide ver la belleza en los demás, limita las posibilidades y sesga las opiniones. Como lo comenté en la publicación de Límites territoriales, no me siento "orgulloso de ser mexicano", pues no es algo que yo haya elegido y ciertamente no he hecho nada para que así sea, sólo nací en México; entonces ¿por qué habría de estar orgulloso de ello? Esa no es la clase de orgullo que persigo; por otra parte, lo que de verdad me enorgullece son las cosas que procuran un fin más sustancioso, cosas que he creado, experiencias que he vivido, decisiones que he tomado, siempre en el entendido de que no soy mejor o peor que ninguna otro ser humano, animal o planta, simplemente me estoy formando como la persona que quiero ser.
Dicho lo anterior, puedo decir que lo que me enorgullece de mi vida es:
- Mis hijos, pues los amo infinitamente con cada partícula que me conforma y son lo más hermoso en mi vida.
- Lo que escribo, no porque sea mejor que otros escritos, sino porque creo que lo hago bien y me gusta.
- Estoy orgulloso de estarme convirtiendo en la persona que soy.
Dejo algunas frases para invitar a la reflexión:
"El orgullo de los mediocres consiste en hablar siempre de si mismos; el orgullo de los grandes hombres, en no hablar nunca de ellos." - Voltaire.
"Si no se modera tu orgullo, él será tu mayor castigo." - Dante Alighieri.
Los comentarios, como en todas las entradas de este blog, son siempre bienvenidos.
Totalmente de acuerdo amigo... comparto tu pensar... y creo que de algún modo hay que inculcar el valor de la humildad y la consideracion... creo firmemente que ser empático y compasivo logra grandes cambios en la vida propia más que en la de los demás ... no se puede ir por la vida cabalgando sobre la soberbia y la mediocridad ...
ResponderEliminarMuchas gracias, Abel. Este mundo necesita más personas buenas y humildes como tú. Qué bueno que te gustó y gracias por externar tu opinión.
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