Ésta es la niña que me llena con sus brazos; la que me invade el pensamiento y conquista mi espacio; es la niña que con los ojos más bellos me hace vivir todos mis sueños; la que todo lo observa tan tiernamente, a veces traviesa y siempre sonriente. ¡Cómo te quiero, Tita de mi corazón! Siempre seré tuyo, aunque esté viejo y panzón.
sábado, 10 de diciembre de 2016
viernes, 9 de diciembre de 2016
Platos rotos
Cada fin de semana, cuando vienen mis hijos a visitarme, me convierto en un hombre invencible, porque soy su papá; y para ellos y para mi, eso significa mucho.
Pero cuando se van, en la semana vuelvo a ser el mismo León de siempre, con miedos, inseguridades y platos rotos.
Pero cuando se van, en la semana vuelvo a ser el mismo León de siempre, con miedos, inseguridades y platos rotos.
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