Experimentar la traición ha sido, sin duda, una de las enseñanzas más fuertes en mi vida. Hoy, a un año de cierto evento que cambió mi vida repentinamente, puedo decir que la prueba está superada; el sol vuelve a salir siempre.
Es necesario sacar lo que no sirve (sentimientos o personas) para que lleguen nuevas y mejores experiencias (y personas) a la vida de uno. Grandes tesoros he encontrado en este último año. ¡Ustedes saben quiénes son, amigos míos! Por eso quiero dedicar estas palabras a tres cosas:
1. A la hermosa gente que ha estado conmigo y su valioso apoyo; ¡gracias! Son muy valorados en este corazón.
2. A la verdad, porque auqnue a veces duela, es una gran maestra.
3. Al amor, que nunca abandonó mi corazón y se sigue aferrando a creer que si se puede.
Como el Fénix, hay que emprender una vez más el vuelo. Hoy la sonrisa se dibuja en mi rostro y la luz se extiende. Hermosa realidad y fortuito destino. Gracias, universo, soy feliz.