viernes, 9 de diciembre de 2016

Platos rotos

Cada fin de semana, cuando vienen mis hijos a visitarme, me convierto en un hombre invencible, porque soy su papá; y para ellos y para mi, eso significa mucho.

Pero cuando se van, en la semana vuelvo a ser el mismo León de siempre, con miedos, inseguridades y platos rotos.

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