¡Rayos! ¡Sólo vean el título! Habla por sí mismo, y uno ya sabe qué esperar de esto. Yo por mi cuenta, no pude resistir la tentación. Me hizo pasar un muy buen rato.
La mejor forma de describirla sería algo así: inconsistencias asombrosamente evidentes, actuaciones deplorables, efectos especiales deprimentes, trama interesantemente ridícula y sobre todo un descuidado proceso de filmación. Mi conclusión, una excelente película. Hay que ver estas películas sin esperar ver algo bueno, más bien esperando ver algo tan malo que hasta da risa y hace a uno preguntarse: ¿Cómo rayos no se dieron cuenta de lo que hacían?
Si ustedes disfrutan de este tipo de películas malas como yo, háganse un favor y no dejen pasar esta obra maestra del cine de los 50's.
No hay comentarios:
Publicar un comentario