Necesito un cambio en mi vida. Es una verdad. Poco a poco he descendido en el abismo de la mediocridad, la desidia y la holgazanería. La gran realidad es que me hace falta disciplina. He sido indulgente conmigo mismo en demasía y eso me ha traído agobios, razón por la cual me he dado a la tarea de encontrar dónde está el problema conmigo.
He logrado identificar, luego de pensar por un tiempo, dos cambios grandes que debo lograr en mi vida; y espero que éstas líneas sirvan como protesta del fin que procuro.
1. Debo replantear mis objetivos, desde la raíz. Incluso desde las mismas palabras. Me había hecho a la idea de que, como amo las ciencias exactas, quería ser científico; pues creía que eso me iba a hacer muy felíz. Sin embargo, me he encontrado en éste camino en carencia de algo que no sé qué es, pero me ha impedido disfrutar todo este trayecto tan interesante. Creo que el problema está en el planteamiento de los objetivos. Quiero decir, no se trata de ser científico PARA ser felíz, sino de SER FELÍZ y disfrutar lo que hago. Si lo que hago es ciencia, pues entonces seré un FELÍZ CIENTÍFICO. ¿Qué rayos estoy tratando de decir con toda esta paráfrasis y reordenamiento de ideas? Que lo que quiero es ser felíz, haciendo o no haciendo lo que hago. Además, supongo que siendo felíz con lo que se tiene, se encuentra la motivación para hacer más cosas.
2. Debo quitarme ese insecto que revolotea en mi cabeza, que se llama desidia. Estoy totalmente carente de disciplina, pero a veces no sé dónde buscarla. Entiendo que ahora que soy un joven de 26 años, no puedo esperar a que la gente me exiga que haga las cosas; debo tomar iniciativa y encontrar el entusiasmo para hacerlas. Creo que eso lo voy a lograr siendo organizado y teniendo disciplina. Debo tomar conciencia y obligarme a mi mismo a actuar. Va a ser un poco difícil, y tal vez necesite encontrar algún ejemplo o fuente de inspiración para ello, pero tengo que hacerlo.
Bueno, y ahora ¿por qué creo que debo implementar dichos cambios en mi vida? Pues pienso que todo en esta vida cambia, todo está en constante movimiento. Así debo ser yo también: como la vida. Las montañas se mueven de lugar poco a poco; los mares no se han mantenido quietos ni un solo momento desde que son lo que son; el viento siempre está buscando otro lugar a dónde ir; los animales nacen y mueren. Todo está cambiando y todos los cambios son buenos. Debo cambiar ahora yo también.
Debemos tener cuidado de no caer en el "estado de confort" que nos impide crecer. Debemos siempre buscar el cambio dentro de nosotros mismos, sin miedos.
Bueno, creo que ya he introspeccionado suficiente en el tema de la felicidad. No quiero aburrirlos con lo mismo. Espero entiendan que debía desahogar mi corazón. Como siempre, adoro los comentarios que me quieran hacer llegar.
Si existe alguien que llama la atencion y te exige y pone a hacer las cosas se llama secretaria
ResponderEliminar